PRIMER PARRAFO DE: DON QUIJOTE DE LA MANCHA



CAPÍTULO PRIMERO:
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelo y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres parte de su hacienda. El resto de ella concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mismo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino.
SINÓNIMOS:
· Ha: verbo de acción (hacer)
· Astillero: Percha en que se ponen las astas o picas y lanzas.
· Adarga: Escudo de cuero, ovalado o de forma de corazón.
· Rocín: Caballo de mala traza, basto y de poca alzada.
· Lantejas: Lentejas (Planta herbácea, anual, de la familia de las Papilionáceas, con tallos de tres a cuatro decímetros, endebles, ramosos y estriados, hojas oblongas, estípulas lanceoladas, zarcillos poco arrollados, flores blancas con venas moradas, sobre un pedúnculo axilar, y fruto en vaina pequeña, con dos o tres semillas pardas en forma de disco de medio centímetro de diámetro aproximadamente.)
· Palomino: Pollo de la paloma brava.
· Sayo: Prenda de vestir holgada y sin botones que cubría el cuerpo hasta la rodilla.
· Velarte: Paño enfurtido y lustroso, de color negro, que servía para capas, sayos y otras prendas exteriores de abrigo.
· Calza: Prenda que cubre el pie y la pierna.
· Velludo: Terciopelo o felpa.
· Pantuflo: Calzado, especie de chinela o zapato sin orejas ni talón, que para mayor comodidad se usa en casa.
· Vellorí: Paño entrefino, de color pardo ceniciento o de lana sin teñir.

CORRECCIÓN:
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en su percha aguardando ser utilizada, escudo ligero y antiguo, caballo de mala raza y traza además de galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelo y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomo de añadidura los domingos, consumían las tres parte de su hacienda. El resto de ella concluía con su holgado atuendo que le llegaba hasta las rodillas, no tenía botones y estaba hecho de un paño enfurtido y lustroso, medias de terciopelo para las fiestas, con su calzado casero del mismo material, y los días de entre semana se honraba con su pañuelo de lo más fino.

ORACIÓN COMPLEMENTARIA:
Hombre de mediana edad más cercano a la tumba que a la cuna, pero con una fiereza que solo conocen las almas sedientas de justicia y amor a la batalla por una causa honorable.